Cuando planificamos un viaje una de las dudas que nos surgen es cómo vamos a pagar en el destino, o, enfocado desde otro punto de vista, es si debemos o no llevarnos dinero cambiado.
Hasta hace poco un truco que no fallaba era cambiar en dólares que prácticamente lo admiten en todo el mundo. El consejo puede seguir siendo válido, salvo…. en Cuba.
A fecha que se escribe esto (primavera de 2017) no es aconsejable llevar dólares a la isla, especialmente si se viaja desde Europa. ¿La razón? Pues que el gobierno cubano grava con un diez por ciento los cambios de dólares a la moneda oficial, el CUC, en las oficinas de cambio oficiales (las famosas Cadecas) que están por todo el territorio cubano.
Cuando nos acercamos a estas oficinas y enseñamos dólares, de oficio nos quedamos con el 10 por ciento menos, y partir de ahí se aplica el cambio. No ocurre igual con otras divisas, como por ejemplo el euro. Un ejemplo práctico. Al día de hoy, por cien dólares nos darían aproximadamente 85,5 CUC: se quedarían en noventas dólares netos con un cambio de 0,95. En cambio, con cien euros nos darían algo más de cien CUC.
Por tanto, la recomendación es no llevar dólares y cambiar directamente los euros. Otra opción posible es sacar los CUC directamente en algún cajero automático ya que nuestro banco nos hará el cambio oficial, aunque probablemente nos cobrará una comisión por sacar en un cajero fuera de la red. Si optamos por esta opción, un consejo: cuando llegue al aeropuerto internacional José Marti de La Habana suba a la parte de Salidas donde hay un cajero que casi nadie usa, y evite las largas colas que se producen en la Cadeca que hay nada más salir a la calle, donde están los taxis.
Otra alternativa es ir al «mercado negro«, cambiar en la calle donde podemos conseguir de 90 a 95 CUC por cada cien euros, aunque para ello hay que tener mucha confianza en quien nos cambia.

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