En plena Sierra de Urbión, muy cerca del nacimiento del rio Duero, se encuentra uno de los caprichos de la naturaleza, Castroviejo, una «ciudad encantada» en la que el viento y la lluvia han modulado durante millones de años las rocas del entorno hasta configurar una visión que nos recuerda mucho a la Ciudad Encantada de Cuenca.

Está situado en en el término municipal de Duruelo de la Sierra. De hecho, para acceder hasta Castroviejo hay que llegar hasta esta localidad soriana y acender por un camino forestal asfaltados durante siete kilómetros hasta un prado que nos conduce unos metros mas allá a esas moles de piedras esculpidas por la naturaleza y con formas que nos recuerdan casas, calles y lo que nos de de si la imaginación.

El lugar está bien acondicionado, con aparcamiento, fuentes y mesas para poder descansar o comer algo en medio de la naturaleza. Al final del camino hay un impresionante mirador con una vista majestuosa: pinares, praderas, pueblos, el Pico Frentes, Soria , hasta perderse en el horizonte.

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