
Enclavado en el verde y encantador paisaje asturiano, Espinaredo es un pequeño pueblo que parece sacado de un cuento. Ubicado en el concejo de Piloña, en plena Sierra del Sueve, este rincón asturiano es conocido por sus impresionantes hórreos y paneras, que te hacen sentir como si estuvieras viajando en el tiempo.
Lo primero que llama la atención son sus horreos, esas construcciones de madera elevadas
Al llegar a Espinaredo, lo primero que llama la atención son sus hórreos, esas construcciones de madera elevadas que los asturianos han usado durante siglos para almacenar grano y otros alimentos. Lo especial de este lugar es que cuenta con más de treinta de estos hórreos, uno de los conjuntos más grandes y mejor conservados de toda Asturias.

Cada hórreo tiene su propio carácter, con decoraciones talladas y detalles que muestran el arte popular de la región. Es como caminar entre monumentos vivos, testimonios de una cultura rural que ha sobrevivido al paso del tiempo.

El caserio de Espinaredo, ademas de sus horreos y paneras, esta salpicado de pequeñas casas tradicionales de estilo asturiano, y todas ellas presididas por la iglesia de Nuestra Señora de Las Nieves, construida en el s. XVIII junto al rio,
Además de los hórreos, Espinaredo está rodeado por una naturaleza exuberante. El río Infierno serpentea cerca del pueblo, ofreciendo una sinfonía constante de agua corriendo. Los caminos de senderismo que parten desde el pueblo te invitan a perderte entre bosques de robles, castaños y fresnos.

El ambiente en Espinaredo es tranquilo, casi místico. Los habitantes, gente amable y hospitalaria, mantienen vivas las tradiciones. Por eso sorpende que en unos de los bares de la localidad, en el Mesón Vizcares, Carmen, un dominicana asentada desde hace varias decadas en Espinaredo, prepare unos mojitos conocidos en toda la comarca.
Visitar Espinaredo es como hacer una pausa en la rutina y sumergirse en la historia, la naturaleza y el alma de Asturias. Un lugar perfecto para aquellos que buscan paz, tradición y un poco de magia rural.

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