Written by


Baños de Ebro, Mañueta en euskera, es una pequeña población de la Rioja alavesa en un recodo que hace el citado rio y que le separa de la comunidad autónoma de La Rioja, dándole administrativamente apellido vasco. Son pocos vecinos y escasos inmuebles, pero gran parte de ellos (tantos vecinos como edificios) viven en cuerpo y alma (y a veces con mucha pasión) del vino. No he contado el número de pequeñas bodegas que tienen su residencia fiscal en esta pequeña población pero aseguraría que debe ser en proporción uno de los municipios de España con mayor número de bodegas por habitante.

Una de estas bodegas es Altún, un negocio totalmente familiar en el que se implican, con mucha pasión como decía antes, toda la familia, desde el padre de familia a los hijos sin olvidar a Ana, madre y otra de las piezas claves de Altún.

bodegas-altun1

Su producción, que crece tanto en cantidad como en calidad en los últimos años, es aún reducida pero de una calidad excepcional y un producto no solo honesto en cuanto a la materia prima, sino elaborado como marca la tradición, excelente técnica y cariño. No lo dice el que esto suscribe, sino los innumerables premios que reciben anualmente en los certámenes del sector.

En su porfolio de productos sobresale su vino joven o del año, Albiker, vino tinto de maceración carbónica, o encubado de racimos enteros, técnica por la que la uva se deposita en lagares de hormigón para que realice la primera fermentación. Una vez concluida, pasa al pisado artesanal, para la obtención del mosto. Asi se obtiene Albiker cuyo nombre es la unión de sus dos hijos, Alberto e Iker.

Entre los vinos jóvenes destaca también su apuesta por el blanco, Ana, y su más reciente producto, un rosado de una elegancia singular que ha visto su puesta de largo en el mercado con la etiqueta de Altún Rosé.

En los caldos con reserva tienen Altún Crianza y Altún Reserva, éste último está en barrica de roble (francés al 70% y americano al 30%) durante al menos 18 meses y posteriormente en botella. Es un vino expresivo con buena intensidad, complejo, de final largo y bien estructurado.

Y las joyas de la corona son el Everest, un vino de autor que se elabora con uva tempranillo de viñedos propios con más de 100 años de antigüedad con una producción inferior a 2.500 kilogramos por hectárea, y  Secreto de Altun, hecho con uvas cien por cien tempranillo de viñedos propios que rondan los 60 años.

En esta pequeña bodega familiar uno siempre es bien recibido y permite la compra directamente en el establecimiento. Y lo mejor de todo es su excelente relación calidad/precio.

Deja un comentario