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El restaurante El Almacen se halla situado junto al río Adaja, en un viejo almacén construido en 1880 como panera de trigo de la ciudad de Ávila

En Avila, además de unas espléndidas murallas, pueden vanagloriarse de tener un magnífico restaurante, sin lugar a dudas de los mejores de la ciudad, por no decir, el mejor, situado junto al río Adaja, en un viejo almacén construido en 1880 como panera de trigo de la ciudad de Ávila. Es El Almacén  que presenta una cocina creativa y moderna dirigida por la “chef” Isidora Beotas, que realiza una cocina de constantes variaciones. La carta ofrece novedosas y brillantes presentaciones esmeradamente elaboradas. De los fogones de este establecimiento salen magníficos platos con ingredientes básicos como pescados salvajes, carnes de caza y vacunos de Ávila.

Calamares en salsa
Pintada deshuesada y rellena

El Almacén se ha ganado justamente un gran prestigio en toda la comarca por su constante búsqueda de materias primas de alta calidad y de temporada, por sus atrevidas formas de cocinarlas y por sus innovadoras y variadas maneras de presentarlas.

De los fogones de este establecimiento salen magníficos platos con ingredientes básicos

Complementa su buena oferta gastronómica con un esmerado servicio de mesa con manteles de hilo, deliciosas cuberterías, cristalería y vajillas, con una decoración moderna, un ambiente acogedor y agradable y con un profesional servicio; todo ello con posibilidad de comer o cenar con la panorámica de la soberbia muralla abulense que desde su salón puede contemplarse, hacen de este comedor el sitio ideal.

Mejillones en salsa

En lo que respecto a lo gastronómico, tuvimos la oportunidad de probar algunas de sus platos, en concreto unos mejillones en salsa, unos chipirones en salsa, huevos fritos con carabineros, nido de morcilla, pintada deshuesada y rellena de foie y acabamos –como no– con un chuletón de Avila.

Chuletón de Avila
Nido de morcilla

Todos los platos estaban de notable para arriba, pero me gustaría destacar uno de ellos, el huevo frito con carabineros, una formula atrevida a la vez que simple, y muy bien ejecutado lo que ofrecía un producto excepcionalmente sabroso. El otro plato a reseñar fue el volcán de chocolate, un fondant, de los mejores que hemos probado.

Volcán de chocolate

En definitiva, vale la pena acercase al Almacén, y hasta una visita para ver Avila sus murallas y su «Almacen».

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