¿Podemos encontrar un restaurante con estrella Michelín, y por ende una comida de excelente calidad, sin que eso suponga un desembolso económico importante? Sí, es posible, y uno de los sitios donde poder realizar esta acción aparentemente contradictoria es el restaurante Cocinandos en León. En Cocinandos cocinan dos. Son Yolanda León y Juanjo Pérez,, dos chefs que desde este establecimiento, el único de León con una estrella Michelin, proponen una cocina actual, arriesgada y sin florituras prescindibles, que se alimenta de la cocina tradicional leonesa y se manifiesta en un menú degustación.

Recientemente han cambiado de ubicación, tras 15 años en la calle Campanillas –donde inició su andadura – se han trasladado a la Casa del Peregrino, en la Plaza de San Marcos, en un edificio al que se ha aplicado una reforma integral, con dos plantas y una magnífica cristalera que permite ver lo que se hace en cocina.

Además a su menú diario han incorporado uno nuevo que incluye visita a la bodega y una carta mas amplia. En esa visita a la bodega, que será uno de los primeros espacios que se encuentre el cliente, protagonismo especial tendrán los vinos, a la vista en una bodega con muchas presencia de las Denominaciones de Origen (DO) de León y del Bierzo.
Cocinando ha cambiado de sede y se emplaza actualmente en la Casa del Peregrino, en la Plaza de San Marcos, de León
La clave del éxito que les ha hecho triunfar a esta pareja, además de su precio muy asequible para los amantes de la buena mesa, es la apuesta por sabores y productos de León con una lectura vanguardista. El tándem culinario pasó por fogones renombrados como los de Casa Marcelo o el hotel gastronómico Echaurren, pero fue durante su paso por la cocina de Arzak cuando coincidieron y se conocieron.

El botillo, la cecina, los quesos de León, el buey, o la lengua están en el nuevo menú. No obstante, aunque el protagonismo recaerá en esos productos «de cercanía», en esa «cocina leonesa actualizada» que apuesta por «los sabores de siempre», Cocinandos ofrecerá mucho más, y no se negará a la innovación y a todos aquellos productos que den juego a su trabajo. El menú va cambiando cada semana.

Cuando visitamos Cocinando aún estaba en la antigua sede de la calle Campanillas, un local agradable con decoración luminosa y sencilla. Probamos el menú quinientos treinta, formado por tomate de León, bloody mary , pan y lengua; rulo de pimientos asado, morcilla, piñones y manzana; guiso de patatas con calamar y su alioli; ensalada del César con perdiz en escabeche; merluza con verduras encurtidas y algas; picaña de buey del Capricho, foie y cebolla caramelizada; queso de El Palacio con breva y ruibarbo cocido y en mus, sobre tierra de te macha y helado de yogur y jengibre.
Lo acompañamos con un vino «El canto de la alondra«, un vino de autor de la Ribera del Duero, de la enóloga Silvia González.

Todo de buena factura y excelente producto. Su nueva sede debe ser motivo para una nueva visita, aunque ya el menú no son 45 euros sino 50 el básico, y 90 si es el «largo» con la visita a la bodega.





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